Una oficina de dos salas en pleno centro necesitaba frío en verano y un apoyo de calor en invierno, sin tocar techos ni cerrar el negocio varios días. La solución fue un multisplit: dos unidades interiores murales alimentadas por una única condensadora.
Dimensionamos cada equipo según el uso real de cada sala —puestos, orientación y horas de sol— para que trabajen sin forzarse. La unidad exterior quedó ordenada en la fachada trasera, con las líneas ocultas en canaleta.
Instalación limpia y certificada, hecha en una jornada y con el despacho operativo al día siguiente.


