·Reparación, revisión y renovación

Qué revisar en el aire acondicionado después de las fiestas

Revisa filtros, caudal, ruidos y drenaje del aire acondicionado tras las fiestas para detectar fallos antes de que llegue el calor en Murcia.

Después de las fiestas, muchas viviendas recuperan su ritmo habitual: más horas vacías, menos uso seguido de la climatización y equipos que han pasado semanas funcionando de otra manera. Es un buen momento para comprobar que el aire acondicionado responde bien antes de que llegue el calor fuerte.

La primera revisión no requiere desmontar nada ni tocar conexiones. Se trata de observar el equipo, limpiar lo que está a tu alcance y detectar señales que conviene atender con tiempo. Sirve tanto para aire acondicionado por splits como para aire por conductos.

¿Cómo probar el aire acondicionado antes de necesitarlo de verdad?

No esperes al primer día de calor para encenderlo. Haz una prueba en un momento tranquilo, con las ventanas cerradas y sin tener otros aparatos cambiando la temperatura de la estancia.

Pon el equipo en modo frío y deja que trabaje un rato. No hace falta estar pendiente cada minuto, pero sí comprobar si el funcionamiento se parece al de temporadas anteriores.

Fíjate en estos puntos:

  • La unidad interior arranca y expulsa aire con un caudal normal.
  • La unidad exterior entra en funcionamiento al poco tiempo.
  • El aire se enfría de forma continua, no solo al arrancar.
  • El ventilador no hace ruidos nuevos ni vibraciones fuertes.
  • El equipo no se para y vuelve a arrancar constantemente.
  • No aparecen avisos o códigos en el mando o el termostato.

Un aparato puede tardar unos minutos en estabilizarse, especialmente si ha estado parado. Lo que no es normal es que haga golpes secos, zumbidos persistentes, silbidos marcados o un ruido de agua que antes no tenía.

Tampoco conviene dejar pasar la frase de “enfría, pero menos que antes”. Puede deberse a suciedad, a un problema de circulación de aire, a un drenaje deficiente o a una avería que todavía está empezando.

¿Qué hay que mirar en un sistema por conductos?

En una instalación por conductos no basta con comprobar el salón. Recorre la vivienda y abre las puertas de las estancias que normalmente climatizas. Así podrás comparar si el aire llega de forma parecida a dormitorios, pasillos y zonas de uso diario.

Si una habitación recibe mucho menos caudal que antes, revisa primero lo sencillo:

  • Que la rejilla no esté tapada por un mueble, una cortina o una caja.
  • Que no haya puertas cerradas que alteren el retorno del aire.
  • Que el termostato esté configurado de forma correcta.
  • Que no se haya activado una programación horaria.
  • Que todas las zonas que quieres usar estén abiertas.

Una diferencia importante entre habitaciones puede estar relacionada con la regulación, las rejillas, las compuertas o la acumulación de suciedad. También puede ocurrir después de una reforma, al cambiar la distribución de una estancia o al cerrar una terraza que antes estaba abierta.

Si no tienes claro qué parte de la casa condiciona más el funcionamiento, en el recorrido por estancias puedes ver qué se suele valorar en salón, dormitorios y zonas de paso.

¿Por qué los filtros merecen atención?

Los filtros de la unidad interior retienen polvo, pelusas y partículas que se mueven por la vivienda. Cuando están cargados, al aire le cuesta más pasar. El resultado puede ser menos caudal, peor sensación de confort y un equipo trabajando durante más tiempo para conseguir lo mismo.

En un split, normalmente puedes sacar los filtros siguiendo las indicaciones del fabricante. Si están cubiertos de polvo, aspíralos con cuidado o lávalos si el modelo lo permite. Antes de colocarlos de nuevo, déjalos secar por completo.

Conviene revisarlos con más frecuencia si:

  • Hay mascotas en casa.
  • Se han hecho pequeñas obras o trabajos de pintura.
  • La vivienda ha estado cerrada varios días.
  • Se fuma en el interior.
  • El equipo se ha usado muchas horas durante reuniones o celebraciones.

En instalaciones por conductos, las rejillas son la parte visible que puedes limpiar con una aspiradora o un paño seco. No metas objetos ni intentes empujar la suciedad hacia dentro. Los filtros internos, ventiladores, baterías y conductos requieren una comprobación más cuidadosa.

¿Qué significa que el equipo huela a humedad?

Un olor leve en el primer arranque puede desaparecer tras unos minutos de funcionamiento. Pero si vuelve cada vez que enciendes el aire, se mantiene durante el uso o recuerda claramente a humedad, no conviene taparlo con ambientador.

El origen puede estar en varios puntos:

  • Filtros sucios.
  • Humedad acumulada en la unidad interior.
  • Bandeja de condensados con suciedad.
  • Desagüe con mal drenaje o un atasco parcial.
  • Zonas internas que necesitan limpieza.

La carcasa exterior limpia no significa que el interior del equipo esté en buen estado. El olor suele venir de donde circula el aire o de donde se recoge el agua de condensación.

Toma nota de cuándo aparece. No es lo mismo que huela al arrancar, que ocurra solo en frío o que aparezca al apagar el aparato. Esa información ayuda a localizar el problema durante una visita de reparación y mantenimiento.

¿Hay que revisar el mando antes de pensar en una avería?

Sí. Durante las fiestas es frecuente que alguien cambie una programación, active un temporizador o deje el equipo en un modo poco habitual. Antes de asumir que hay una avería, mira el mando o el termostato.

Comprueba que:

  • Está seleccionado el modo frío, no ventilación o deshumidificación.
  • La temperatura marcada es coherente con la prueba.
  • No hay temporizadores de encendido o apagado activos.
  • Las pilas del mando tienen carga.
  • Las lamas del split no están cerradas ni orientadas siempre al mismo punto.
  • El termostato de pared no muestra una alerta o bloqueo.

Si aparece un código en pantalla, haz una foto antes de tocar nada. Borrar un aviso sin apuntarlo puede dificultar el diagnóstico posterior.

En viviendas con varias zonas, revisa también qué habitaciones están activas. Una compuerta cerrada o una rejilla bloqueada puede hacer pensar que el sistema no tiene fuerza, cuando en realidad el problema está en el reparto del aire.

¿Qué hacer si aparece agua dentro de casa?

El aire acondicionado produce condensación al trabajar en frío. Esa agua debe salir por su desagüe, no caer desde la unidad interior, una rejilla o un falso techo.

Si ves goteo, manchas de humedad o agua en la pared cercana al equipo, apágalo. No lo dejes funcionando para comprobar si se corrige solo. Un problema de evacuación puede acabar dañando pintura, yeso, madera o mobiliario.

También merece la pena mirar la unidad exterior, siempre sin retirar tapas ni tocar cableado. Comprueba que no tenga hojas, bolsas u otros objetos bloqueando la entrada y salida de aire. Observa si hay golpes visibles o si el soporte presenta movimientos extraños.

No uses una manguera a presión ni productos agresivos. Las aletas de la batería exterior se doblan con facilidad y una limpieza mal hecha puede empeorar la circulación de aire.

¿Qué se revisa en una visita de mantenimiento?

Una revisión no consiste en añadir refrigerante sin más. El circuito debe trabajar cerrado y, si hay indicios de falta de refrigerante, primero hay que localizar el motivo.

Según el equipo y la incidencia, se revisan filtros, baterías, drenaje de condensados, ventiladores, conexiones accesibles, mandos, termostatos, temperaturas de trabajo y avisos registrados por el aparato.

En sistemas por conductos también se valora el reparto del aire entre estancias y las posibles pérdidas de caudal. Si la vivienda cuenta con ventilación, hay que diferenciar ambos sistemas: el aire acondicionado regula la temperatura y la ventilación renueva el aire interior. No hacen el mismo trabajo ni se mantienen igual.

¿Qué conviene no hacer cuando notas un fallo?

Hay pequeñas comprobaciones que puedes realizar en casa, pero no todo se arregla limpiando una rejilla o reiniciando el mando. Para evitar daños mayores, no conviene:

  • Forzar tapas, lamas o rejillas atascadas.
  • Manipular tuberías, cableado o conexiones de la unidad exterior.
  • Añadir productos perfumados dentro del equipo.
  • Echar agua a presión sobre la batería exterior.
  • Ignorar goteos, olores persistentes o códigos de error.
  • Mantener el equipo funcionando si salta el automático eléctrico.

Cuanto antes se detecta una incidencia, más fácil es evitar que aparezca en pleno verano, cuando el equipo hace falta de verdad.

¿Cuándo merece la pena pedir una revisión?

No hace falta esperar a que el aire acondicionado deje de funcionar por completo. Conviene pedir una comprobación si enfría menos, tarda demasiado en responder, huele a humedad, pierde agua o reparte mal el aire entre habitaciones.

También es buen momento si la vivienda ha cambiado de uso. Trabajar más desde casa, convertir un cuarto en dormitorio, reformar el salón o cerrar una terraza altera la forma en que se climatiza la casa.

Si detectas alguna de estas señales o quieres dejar la instalación revisada antes de la temporada de calor, puedes pedir presupuesto para una visita en Murcia capital, pedanías y municipios cercanos.

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