En julio no solo sube la temperatura de la calle. La casa lleva horas acumulando calor en fachadas, persianas, cristales, techos y tabiques. Cuando enciendes el aire por la tarde, el equipo no enfría únicamente el aire del salón: tiene que sacar también ese calor que se ha quedado dentro.
Por eso un aparato que en junio parecía responder bien puede pasar muchas más horas funcionando en pleno verano. Antes de pensar que está averiado o que necesitas cambiarlo, conviene revisar el uso, el estado del equipo y las condiciones de la estancia. Si tienes aire acondicionado por splits, hay varias comprobaciones que puedes hacer antes de tomar una decisión mayor.
¿Por qué el split trabaja más en julio?
Un split toma calor del interior y lo expulsa fuera. Cuanto más caliente está el exterior, más le cuesta realizar ese intercambio. No significa necesariamente que el equipo tenga un problema: está trabajando en unas condiciones más exigentes.
También cuenta lo que ocurre dentro de casa. El sol entrando por un ventanal, una cocina en marcha, varias personas reunidas en el salón o los equipos electrónicos suman calor. Si abres y cierras puertas con frecuencia, el aire frío se reparte fuera de la zona que querías climatizar.
En Murcia se nota mucho al final de la tarde. Una estancia orientada al oeste puede llegar muy recalentada aunque el aire se encienda solo unas horas. Si has tenido las persianas levantadas y la ventana recibiendo sol, el equipo arranca con bastante trabajo por delante.
Puedes reducir parte de esa carga con medidas sencillas:
- Baja persianas, estores o toldos antes de que el sol entre de lleno.
- Mantén las ventanas cerradas durante las horas de más calor.
- Ventila a primera hora o por la noche si fuera refresca.
- Evita usar horno, secadora y cocina a la vez en las horas centrales cuando sea posible.
- Comprueba que no haya cortinas, muebles o estanterías tapando la unidad interior.
- Revisa que la unidad exterior tenga espacio para expulsar el aire y no esté bloqueada por objetos.
No se trata de vivir a oscuras ni de dejar de usar la casa. Se trata de no pedirle al aire acondicionado que corrija de golpe todo el calor que podría haberse frenado antes.
¿Qué temperatura conviene poner para no gastar de más?
Bajar el mando a una temperatura muy baja no hace que el salón se enfríe antes. El equipo trabajará con intensidad hasta llegar a la consigna, pero el tiempo de enfriamiento depende de la carga de calor, del tamaño de la estancia, de la instalación y de cómo esté repartido el aire.
Como punto de partida, suele ser razonable probar entre 24 y 26 ºC y ajustar desde ahí. La sensación de confort no depende solo del número que aparece en el mando. También influyen la humedad, el movimiento del aire, la ropa y si te está dando el chorro directo.
Haz la prueba durante varios días:
- Ajusta primero una temperatura moderada.
- Cierra puertas y ventanas de la zona que vas a usar.
- Espera a que la estancia se estabilice antes de volver a tocar el mando.
- Baja un grado si sigues incómodo, no varios de golpe.
- Orienta las lamas para que el aire se reparta por la habitación.
- Usa velocidad automática o media si la estancia está muy cargada.
Si el aire te cae directamente encima, es fácil acabar bajando demasiado la temperatura para buscar alivio. En muchos casos basta con orientar mejor las lamas o apoyar la circulación con un ventilador de techo o de pie. Mover el aire ayuda a que la sensación sea más uniforme sin obligar al split a trabajar al límite.
¿Qué se mira cuando un equipo ya no enfría como antes?
Lo primero son los filtros. Acumulan polvo, pelusas y suciedad, sobre todo si hay mascotas, ventanas abiertas a menudo o una obra cerca. Cuando el aire pasa peor por la unidad interior, el equipo pierde caudal y tarda más en acondicionar la habitación.
La limpieza básica de filtros suele estar indicada en el manual del fabricante. Antes de hacerlo, apaga el equipo y sigue las instrucciones de tu modelo. Si se pueden lavar, deben secarse por completo antes de volver a colocarlos.
Pero un filtro limpio no resuelve todos los problemas. Conviene pedir una revisión si aparecen señales como estas:
- Sale poco aire aunque subas la velocidad.
- El aire no enfría como otros veranos.
- Hay goteo en la unidad interior.
- Notas malos olores persistentes al arrancar.
- Escuchas ruidos nuevos o vibraciones.
- Aparece hielo en alguna parte del equipo.
- La unidad exterior trabaja de forma extraña o se para con frecuencia.
En una revisión de reparación y mantenimiento no se mira solo el filtro. Hay que comprobar el estado de baterías, desagües, conexiones, funcionamiento de las unidades y cualquier síntoma que esté afectando al rendimiento.
Dejar pasar un goteo o un ruido porque “todavía enfría” suele acabar en una avería más incómoda cuando llega el calor fuerte. Es mejor revisar el problema antes de que el equipo se pare en la semana de más temperatura.
¿Qué no conviene hacer cuando hace mucho calor?
Hay costumbres muy habituales que hacen que el consumo suba y el confort no mejore. Una de ellas es encender el split con la casa completamente recalentada y ponerlo al mínimo pensando que así irá más rápido.
Tampoco suele funcionar dejar todas las puertas abiertas para enfriar varias habitaciones desde un solo equipo. El salón puede perder frescor, los dormitorios no llegar a estar bien y el aparato termina intentando climatizar más volumen del previsto.
Evita también estos errores:
- Apagar y encender el equipo continuamente en lugar de mantener un uso estable cuando estás en casa.
- Tapar la unidad interior con muebles, cajas o cortinas.
- Usar el modo frío con ventanas abiertas en las horas de más calor.
- Ignorar una rejilla o una unidad exterior llena de polvo, hojas u objetos alrededor.
- Dirigir el aire siempre al mismo punto de la estancia.
- Pensar que añadir otro equipo resolverá el problema sin revisar antes la distribución.
Haz una prueba sencilla. Durante unos días, usa el split solo en la estancia que quieres climatizar y mantén cerradas las puertas hacia el pasillo o los dormitorios. Si así alcanza una temperatura agradable, probablemente el problema no sea una avería: el equipo estaba intentando abarcar demasiado.
La renovación de aire también hay que tratarla con sentido. Una vivienda necesita ventilar, pero abrir de par en par a media tarde no ayuda a conservar el frescor. Si estás reformando y tienes dudas sobre olores, humedad o entradas de aire, conviene valorar la ventilación junto con la climatización.
¿Cuándo se queda corto un solo split?
A veces no basta con limpiar filtros ni con ajustar el termostato. Puede que el equipo se instalara para una habitación concreta y ahora tenga que enfriar un espacio distinto. Es habitual cuando se abre el salón a la cocina, se integra una terraza, cambia el uso de un cuarto o se pretende llevar el frío a varias zonas desde un único punto.
También puede influir la ubicación. Una unidad interior mal orientada reparte peor el aire. Una exterior con poco espacio para trabajar puede perder rendimiento. Y una estancia con mucho cristal, orientación complicada o techos altos necesita estudiarse de otra manera que un dormitorio cerrado.
En una visita se revisan cuestiones prácticas:
- Orientación y horas de sol de cada estancia.
- Superficie, altura y distribución real de la vivienda.
- Cerramientos, ventanas, persianas y sombras exteriores.
- Uso habitual de cada habitación.
- Número de personas que coinciden en la zona.
- Cocina, ordenadores y otros focos de calor.
- Lugar disponible para unidades, tuberías, desagüe y alimentación eléctrica.
- Si quieres climatizar una estancia concreta o varias áreas de la casa.
Cuando el problema afecta a toda la vivienda, puede tener sentido estudiar un sistema de aire por conductos. No es una respuesta automática ni sirve igual para todas las casas. Hay que comprobar si hay espacio, cómo se pueden distribuir las rejillas y qué uso haces de cada zona.
¿Qué conviene prever si vas a reformar?
La reforma es buen momento para no dejar la climatización para el final. Antes de cerrar techos o abrir rozas, se puede decidir dónde irán las unidades, cómo se conducirán los desagües y qué recorrido tendrán las tuberías.
También conviene pensar la vivienda por estancias. No se usa igual un dormitorio que un salón con cocina abierta, ni requiere lo mismo una habitación que recibe sol por la tarde que otra más resguardada. En nuestro recorrido por estancias puedes ver criterios prácticos para plantear cada zona de la casa.
Si la reforma es completa y quieres estudiar calefacción, refrigeración y agua caliente como conjunto, la aerotermia puede ser una opción a valorar. No sustituye por norma a un split ni encaja igual en todas las viviendas. La elección depende de la instalación existente, de los emisores, del espacio disponible y de cómo quieras usar la casa.
Si tu aire acondicionado lleva varios veranos trabajando sin descanso, enfría peor que antes o no tienes claro si el problema es de uso, mantenimiento o instalación, puedes pedir presupuesto. Con una visita en Murcia, pedanías y alrededores se puede distinguir un ajuste sencillo de una reparación o de una mejora que merezca la pena.



