·Reparación, revisión y renovación

Cómo Preparar tu Aire Acondicionado para el Verano: Guía Especializada NEOTÉRMICA Murcia

Prepara el aire acondicionado para el verano en Murcia: revisa filtros, desagüe y unidad exterior para evitar goteos, olores y falta de frío.

En Murcia, esperar a la primera semana de calor para comprobar el aire acondicionado suele acabar en una llamada urgente: el equipo no enfría, gotea o hace un ruido que antes no hacía. Conviene probarlo con tiempo. Una puesta a punto antes del verano permite encontrar fallos pequeños cuando todavía se pueden resolver sin prisas.

No se trata solo de limpiar un filtro. Hay que revisar cómo mueve el aire, cómo evacúa el agua, qué estado tiene la unidad exterior y si el equipo alcanza una temperatura estable sin trabajar forzado. El orden importa tanto en un equipo de aire acondicionado por splits como en una instalación de aire por conductos.

¿Qué conviene comprobar antes de encender el aire a diario?

Haz una prueba real de funcionamiento antes de que llegue el calor fuerte. Enciende el equipo en modo frío y déjalo trabajar un rato. Cinco minutos no bastan para detectar muchos problemas.

Mientras funciona, revisa estas señales:

  • El aire sale fresco y la estancia baja de temperatura de forma progresiva.
  • No aparecen golpes, vibraciones excesivas ni ruidos metálicos al arrancar.
  • No hay olor a humedad, desagüe o polvo acumulado.
  • No gotea agua por la unidad interior, la pared o el falso techo.
  • La unidad exterior arranca y expulsa aire sin forzarse.
  • El mando responde, las lamas se mueven y el equipo no se para sin motivo.

Esta prueba no sustituye una revisión técnica, pero ayuda a identificar lo que está ocurriendo. Un split que enfría poco puede tener filtros sucios, falta de caudal de aire, una batería obstruida, un problema eléctrico o una incidencia en el circuito frigorífico.

No conviene asumir que “le falta gas”. El refrigerante no se gasta por usar el aparato. Si el circuito ha perdido carga, hay que localizar la fuga o la causa antes de recargarlo. Añadir refrigerante sin revisar el sistema puede ocultar el problema durante un tiempo y hacer que vuelva en pleno verano.

En una vivienda con conductos, mira también las rejillas. Si un dormitorio apenas recibe aire y el salón queda demasiado frío, no siempre es culpa de la máquina. Puede haber suciedad, una regulación mal ajustada, un retorno insuficiente o un reparto de aire desequilibrado.

¿Puedo limpiar los filtros yo mismo?

Sí, siempre que puedas acceder a ellos sin forzar tapas, rejillas o registros. Los filtros retienen polvo, pelusas y otras partículas que circulan por el aire. Cuando están saturados, el ventilador tiene más dificultad para mover caudal y el equipo tarda más en climatizar.

En muchos splits domésticos puedes retirar los filtros, aspirarlos o lavarlos con agua templada si el fabricante lo permite. Después hay que dejarlos secar por completo antes de volver a colocarlos. Montarlos húmedos favorece los olores y la acumulación de suciedad.

Evita productos agresivos, lejía o perfumes aplicados directamente dentro de la unidad. Tampoco conviene rascar las baterías interiores ni desmontar piezas que no conoces. Las aletas son delicadas y, detrás de la carcasa, hay componentes eléctricos y un desagüe que deben quedar bien colocados.

En instalaciones por conductos, el filtro suele estar en una rejilla de retorno o en una trampilla de registro. Si no localizas el acceso, el filtro no es lavable o la rejilla está alta, es mejor incluirlo en el mantenimiento de climatización. Así se coloca el tipo de filtro adecuado y se revisa el estado del conjunto.

La limpieza de filtros es necesaria, pero no resuelve todos los problemas. También puede acumularse suciedad en la batería interior, el ventilador, la bandeja de condensados y el conducto de evacuación. Ahí suelen empezar los malos olores, los goteos y parte de las pérdidas de rendimiento.

¿Por qué gotea el aire acondicionado?

Cuando el equipo enfría, extrae humedad del ambiente. Esa humedad se convierte en agua y debe salir por un tubo de desagüe. Si el tubo está parcialmente atascado, tiene una unión floja o no evacua bien, el agua termina saliendo por donde no debe.

Las señales más habituales son:

  • Goteo desde la unidad interior.
  • Manchas de humedad junto al equipo.
  • Agua que cae desde un falso techo.
  • Olor a humedad al encender.
  • Sonido de agua retenida dentro de la unidad.
  • Avisos o paradas en algunos equipos.

No es buena idea introducir alambres, líquidos corrosivos o aire a presión en el desagüe sin saber cómo está ejecutada la instalación. Puedes desplazar el atasco, soltar una unión o provocar una fuga oculta dentro de una pared o un techo.

En una revisión se comprueba la bandeja de condensados, el tubo de evacuación, el sifón cuando existe y la bomba de condensados si la instalación la necesita. En equipos por conductos, detectar el origen del agua a tiempo es especialmente importante: una fuga puede permanecer oculta hasta que aparece una mancha grande en el techo.

¿Qué hay que mirar en la unidad exterior?

La unidad exterior necesita espacio para tomar aire y expulsar calor. Si está rodeada de macetas, cajas, cerramientos improvisados, hojas o acumulación de polvo, le cuesta más trabajar. En los días de más calor, ese esfuerzo se nota antes.

Puedes hacer una comprobación visual sencilla:

  • Retira hojas y residuos del entorno.
  • Deja libre la zona de entrada y salida de aire.
  • Comprueba si hay vibraciones nuevas o soportes aparentemente flojos.
  • Observa si la rejilla está rota o si las aletas están muy sucias.
  • Vigila que no haya objetos apoyados sobre la máquina.

No dobles las aletas de la batería ni apliques agua a presión directamente sobre el equipo. Son piezas finas y hay conexiones eléctricas que deben tratarse con cuidado. Una limpieza técnica no es solo mojar la unidad: hay que hacerlo con el equipo preparado, los productos adecuados y revisando después su funcionamiento.

¿Qué se revisa en un mantenimiento profesional?

Una revisión útil no consiste en encender el aparato y confirmar que sale aire frío. Se revisa el conjunto para detectar lo que puede dejarte sin climatización cuando más falta hace.

Según el tipo de instalación y su estado, en una visita de reparación o mantenimiento se puede comprobar:

  • El estado de filtros y el paso de aire.
  • La suciedad de las baterías interior y exterior.
  • El drenaje de condensados y posibles obstrucciones.
  • Ruidos, vibraciones y fijaciones de las unidades.
  • Conexiones eléctricas y funcionamiento general.
  • La respuesta del equipo al trabajar en frío.
  • El estado visible de aislamientos y tuberías.
  • Señales de fuga o anomalías en el circuito frigorífico.
  • Mando, termostato, programación y zonificación cuando existen.

El marco del RITE establece que las instalaciones térmicas deben mantenerse según sus condiciones de uso y mantenimiento. En la práctica, para una vivienda significa conservar la documentación del equipo, atender los avisos y no dejar una avería pequeña para después. En un local, oficina o comunidad, conviene planificar las revisiones antes de la temporada de mayor uso.

¿Qué hábitos evitan que el equipo trabaje de más?

Una máquina limpia no rinde igual si se usa mal. El aire acondicionado no tiene que convertir la casa en una nevera: tiene que mantener una temperatura estable sin funcionar siempre al máximo.

Antes y durante el verano, ayuda seguir unas pautas sencillas:

  • Cierra puertas y ventanas mientras el equipo está funcionando.
  • Baja persianas, toldos o cortinas en las horas de sol directo.
  • No tapes las unidades interiores con muebles o cortinas.
  • Orienta las lamas para evitar que el aire dé de frente de forma continua.
  • No pidas una temperatura muy baja nada más llegar a casa.
  • Aprovecha la programación si tienes horarios regulares.

Si una habitación nunca queda confortable, puede que el problema no sea el uso. A veces hay una mala distribución del aire, una estancia muy expuesta al sol, un equipo que ya no responde como debería o una instalación que no encaja con la vivienda actual.

En una reforma conviene revisar la climatización antes de cerrar techos, pintar o elegir mobiliario. En el recorrido por estancias puedes ver cuestiones que influyen en la ubicación de las unidades, el paso de conductos y la circulación del aire.

¿Cuándo no conviene seguir usando el equipo?

Hay señales ante las que es mejor apagar el aire acondicionado y pedir revisión:

  • Salta el diferencial o el automático al encenderlo.
  • Huele a quemado.
  • Cae agua al interior de la vivienda.
  • Hace ruidos fuertes o vibraciones anormales.
  • Se forma hielo en tuberías visibles.
  • Enfría muy poco o se para de forma repetida.

Tampoco merece la pena encadenar reparaciones sin valorar el estado general de un aparato que lleva tiempo dando problemas. Si el equipo no cubre bien la vivienda, requiere intervenciones frecuentes o vas a reformar, puede ser momento de comparar la reparación con una renovación de la instalación.

En una reforma más amplia, también se puede estudiar la aerotermia para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria, según el estado de la vivienda y los sistemas existentes. No es una decisión que se resuelva solo mirando una máquina: hay que ver espacios, uso, aislamiento e instalación disponible.

Si estás en Murcia capital, pedanías o localidades cercanas y quieres revisar, reparar o renovar tu sistema antes del verano, puedes pedir presupuesto. Indica qué equipo tienes, qué notas y desde cuándo ocurre. Esa información ayuda a preparar la visita y a decidir si toca mantener, reparar o plantear un cambio.

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