·Aire acondicionado por splits

¿Cómo enfría el aire acondicionado?

Descubre cómo un split extrae el calor de casa, reduce la humedad y qué fallos de filtros, desagüe o instalación limitan su rendimiento en verano.

El aire acondicionado no fabrica frío. Lo que hace es sacar calor de dentro de la vivienda y expulsarlo fuera. Entender este recorrido ayuda a usar mejor el equipo, detectar señales de avería y elegir una instalación que encaje con la casa.

En un sistema de aire acondicionado por splits, la unidad interior recoge el aire de la estancia, le quita parte de su calor y lo devuelve más fresco. La unidad exterior recibe ese calor y lo libera al ambiente. El ciclo se repite mientras el equipo está funcionando.

¿Qué hace realmente un aire acondicionado para enfriar?

Dentro de una habitación hay calor acumulado en el aire, las paredes, los muebles, los cristales y las personas. El equipo no enfría todo de golpe. Va retirando ese calor de forma continua hasta acercarse a la temperatura marcada en el mando.

La unidad interior aspira aire mediante un ventilador. Ese aire pasa por una batería fría y cede parte de su calor al circuito frigorífico. Después vuelve a salir por las lamas a una temperatura más baja.

Durante ese proceso también se condensa parte de la humedad del aire. Por eso, cuando el equipo funciona bien, no solo baja la temperatura: suele desaparecer parte de la sensación de ambiente cargado o pegajoso.

El agua que se forma en la batería cae a una bandeja y sale por el desagüe. Si el desagüe se atasca, es habitual que aparezcan goteos, humedad alrededor de la máquina o malos olores al arrancarla.

¿Qué ocurre entre la unidad interior y la exterior?

Las dos unidades están conectadas por tuberías por las que circula refrigerante en un circuito cerrado. Ese fluido es el encargado de transportar el calor desde el interior hasta el exterior.

En la unidad interior, el refrigerante absorbe calor del aire de la habitación. Al hacerlo, cambia de estado y sale hacia la unidad exterior en forma de gas.

Después entra en el compresor. Esta pieza aumenta la presión del refrigerante y también su temperatura. A partir de ahí, el gas caliente pasa por la batería exterior, donde cede el calor que ha recogido dentro de la vivienda.

El ventilador de la unidad exterior ayuda a expulsarlo. Por eso esa unidad echa aire caliente en verano: está sacando fuera el calor que antes estaba en el salón, el dormitorio o el despacho.

Tras liberar calor, el refrigerante reduce su presión y vuelve a la unidad interior para empezar el ciclo otra vez. El proceso es continuo:

  • Recoge calor dentro de casa.
  • Lo transporta por las tuberías.
  • Lo expulsa fuera.
  • Vuelve preparado para absorber más calor.

La instalación importa mucho en este punto. Tuberías bien aisladas, conexiones estancas, desagüe con caída suficiente y una unidad exterior que pueda ventilar son cuestiones de funcionamiento, no solo de acabado.

¿Por qué a veces enfría poco aunque el equipo esté encendido?

Que un split esté funcionando no significa que esté retirando calor como debería. Hay varios motivos habituales.

Los filtros sucios son uno de ellos. Si están cargados de polvo, pasa menos aire por la batería interior. El equipo mueve menos caudal, tarda más en climatizar y puede dar sensación de que “no tiene fuerza”.

También influye el estado de las baterías. La interior debe poder intercambiar calor con el aire de la estancia, y la exterior debe poder expulsarlo. Si la unidad exterior está sucia, encajada en un hueco cerrado o tapada por elementos que frenan el aire, le cuesta más trabajar en pleno verano.

Otros problemas que conviene revisar son:

  • Desagüe obstruido o mal ejecutado.
  • Ventiladores con suciedad o funcionamiento irregular.
  • Aislamiento deteriorado en las tuberías.
  • Pérdida de refrigerante por una fuga.
  • Ruidos nuevos o vibraciones en la unidad exterior.
  • Puertas y ventanas abiertas durante muchas horas.

No conviene dar por hecho que siempre falta refrigerante. Si hay una fuga, añadir refrigerante sin localizarla solo retrasa el problema. La manipulación del circuito frigorífico debe hacerla personal cualificado.

¿La temperatura del mando enfría más rápido?

No. Poner el mando a una temperatura muy baja no hace que el equipo tenga una marcha extra. El compresor seguirá retirando calor con la capacidad que tenga la instalación y según las condiciones de la estancia.

Una consigna demasiado baja suele alargar el tiempo de trabajo y aumentar el consumo. Además, puede crear una diferencia incómoda entre la calle y el interior, especialmente al entrar y salir de casa.

En Murcia, donde muchas viviendas acumulan calor durante horas, suele funcionar mejor preparar la casa antes de que apriete el sol:

  • Ventila a primera hora o por la noche, cuando el exterior está más fresco.
  • Baja persianas y cierra ventanas antes de que entre el sol directo.
  • Evita que las lamas apunten de forma constante a la cama o al sofá.
  • Usa una temperatura moderada y ajusta cuando la estancia ya esté estable.
  • Deja libres las entradas y salidas de aire de la unidad interior.

El aire que sale por las lamas no tiene por qué coincidir con la temperatura que aparece en el mando. Esa cifra es una referencia para que el equipo controle la temperatura de la habitación.

¿Qué sistema conviene según la vivienda?

Un split suele ser una buena opción cuando quieres resolver una estancia concreta: un dormitorio, el salón o una habitación donde se pasa más tiempo. Permite actuar por zonas y evitar climatizar toda la vivienda si no hace falta.

Cuando hay varias habitaciones de uso diario, conviene valorar si puede encajar mejor el aire por conductos. Para ello hay que comprobar si existe espacio para falso techo, cómo se distribuyen las estancias y si interesa regular zonas de forma independiente.

No se decide solo por los metros cuadrados. Dos habitaciones iguales sobre plano pueden comportarse de manera muy distinta si una recibe sol de tarde, tiene peor cerramiento o está bajo cubierta.

Antes de proponer una instalación, hay que mirar:

  • Orientación y horas de sol.
  • Altura de techos y volumen de la estancia.
  • Tipo de ventanas, persianas y aislamiento.
  • Uso real de cada habitación.
  • Recorrido de tuberías, cableado y desagüe.
  • Ubicación posible de la unidad exterior.
  • Obstáculos que puedan afectar al reparto del aire.

En el recorrido por estancias puedes ver qué aspectos cambian de un dormitorio a un salón, una cocina o una vivienda completa.

¿Qué mantenimiento necesita un split?

El mantenimiento básico evita buena parte de los avisos en verano. Los filtros deben limpiarse con la frecuencia que marque el uso y el fabricante. En una vivienda con mascotas, mucho polvo o uso diario, pueden necesitar atención más a menudo.

También conviene revisar que el desagüe evacúa bien y que la unidad exterior no acumula hojas, polvo o suciedad en la batería. No uses agua a presión ni desmontes partes del equipo si no sabes cómo hacerlo: puedes doblar las aletas, mojar componentes eléctricos o dejar una pieza mal colocada.

Pide una revisión si notas alguno de estos síntomas:

  • Enfría bastante menos que antes.
  • Gotea agua dentro de casa.
  • Huele mal al encenderlo.
  • Hace ruidos que no hacía.
  • Se forma hielo en tuberías o en la unidad interior.
  • Salta el cuadro eléctrico.
  • La unidad exterior vibra en exceso.

En reparación y mantenimiento revisamos el estado del equipo antes de decidir qué intervención necesita. A veces es limpieza y ajuste; otras veces hay que buscar una causa concreta antes de que una avería pequeña termine afectando a más piezas.

Si vas a instalar o renovar el aire acondicionado, lo útil es partir de cómo usas la vivienda y no solo de una medida aproximada de la habitación. Puedes pedir presupuesto y valorar la instalación con esos datos sobre la mesa.

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