·Aire acondicionado por conductos

Qué altura de falso techo pide el aire por conductos

Descubre qué espacio necesita un aire por conductos y cómo planificar el falso techo según la vivienda, el trazado, el acceso y el desagüe.

Un sistema de aire por conductos no exige una altura única de falso techo. El espacio necesario depende del recorrido, de la unidad interior, de los conductos, del aislamiento y de cómo esté construida la vivienda. Por eso, antes de decidir cuánto bajar el techo, hay que mirar por dónde puede pasar la instalación completa.

En una reforma no siempre hace falta reducir la altura de todas las habitaciones por igual. Es habitual concentrar la bajada en pasillos, recibidores, baños, vestidores o zonas de armarios. Así se reserva la mayor altura posible para salón y dormitorios, sin forzar el trazado del aire por conductos.

¿Cuánto hay que bajar el falso techo?

Como referencia de obra, muchos recorridos de conductos requieren una bajada apreciable, especialmente en los tramos principales. Pero no conviene dar una cifra cerrada antes de visitar la vivienda. Un pasillo recto y despejado no necesita el mismo hueco que una distribución con vigas, cambios de nivel, instalaciones antiguas o varias estancias alejadas entre sí.

La altura final tampoco es igual en todo el piso. Puede haber un falso techo más bajo en el pasillo, donde se concentra la línea principal, y bajadas puntuales en otras zonas para alojar un ramal, una rejilla o una conexión.

La pregunta útil no es solo cuánto va a bajar el techo. Conviene resolver estas cuestiones antes de empezar la obra:

  • Dónde irá la unidad interior.
  • Por qué zona circulará el conducto principal.
  • Qué habitaciones recibirán aire y desde qué punto.
  • Dónde quedarán las rejillas de impulsión y retorno.
  • Cómo se evacuará el agua de condensación.
  • Qué zonas admiten una bajada sin perjudicar puertas, armarios o iluminación.

Un plano ayuda, pero no sustituye la comprobación en obra. Hay viviendas donde el trazado parece sencillo hasta que aparecen una viga, una instalación de fontanería o un descuelgue que no estaba previsto.

¿Qué ocupa espacio dentro del falso techo?

El hueco entre el forjado y el nuevo techo no lo ocupa únicamente un conducto. Debe haber espacio para montar la instalación sin aplastar el aislamiento, hacer curvas forzadas ni dejar conexiones inaccesibles.

Los conductos no tienen todos el mismo tamaño

Los conductos principales suelen necesitar más sección que los ramales que llegan a cada dormitorio o estancia. Además, deben ir correctamente aislados. Ese aislamiento ayuda a evitar condensaciones y a limitar las pérdidas térmicas durante el recorrido.

Cuando se intenta ganar altura a toda costa, aparecen problemas: conductos demasiado planos, curvas cerradas, recorridos largos o rejillas colocadas donde no convienen. La instalación puede quedar oculta, pero no por eso queda bien resuelta.

El objetivo es encontrar un recorrido lógico. Menos giros innecesarios, tramos razonables y una distribución que permita mover el aire sin castigar el techo de toda la vivienda.

La unidad interior necesita hueco y acceso

La máquina interior suele instalarse sobre un falso techo, pero no debería quedar enterrada sin posibilidad de acceso. En el futuro habrá que revisar filtros, conexiones, bandeja de condensados y otros elementos del equipo.

Baños, pasillos, vestidores o armarios altos pueden ser buenos lugares si permiten dejar un registro bien planteado. No basta con que la máquina quepa el día de la instalación. También tiene que poder atenderse después durante la reparación y mantenimiento.

Un registro discreto y accesible evita abrir techos cuando hace falta hacer una revisión o localizar una incidencia.

El desagüe también condiciona el recorrido

Cuando el equipo funciona en refrigeración genera condensación. Esa agua necesita una evacuación prevista desde el principio. A veces el punto que parecía perfecto para la unidad interior deja de serlo porque el desagüe no tiene una salida adecuada o el recorrido obliga a buscar soluciones poco prácticas.

Este detalle se revisa antes de cerrar la perfilería. Cambiar la ubicación de la máquina a tiempo suele ser más sencillo que modificar un techo terminado.

Rejillas, retornos e iluminación deben coordinarse

La rejilla visible es solo la parte final de la salida de aire. Detrás hay conexiones y, según el planteamiento, cajas de distribución. También hay que definir dónde estará el retorno de aire y comprobar que no queda tapado por un armario, una cortina, una lámpara o un mueble alto.

La coordinación con electricistas, escayolistas y carpinteros importa. Las luminarias empotradas, los cortineros y los detectores no deberían decidirse sin saber qué instalaciones pasarán por encima del techo.

¿Por qué el pasillo suele ser la mejor zona?

En muchas viviendas, el pasillo permite llevar el conducto principal con una bajada más integrada que en las zonas de estar. Desde ahí se pueden sacar ramales hacia dormitorios, salón o despacho sin bajar todos los techos a la misma cota.

Una distribución habitual consiste en llevar la parte principal de la instalación por pasillo o recibidor y aprovechar una zona próxima para la unidad interior. Después se estudia cada ramal según la distancia, la posición de las puertas y la ubicación prevista de las rejillas.

Esto no significa que el pasillo sea siempre la solución. En viviendas abiertas, con pocos distribuidores o con salones muy amplios, puede interesar estudiar un foseado, una zona de armario o una combinación de recorridos. Cada planta tiene sus límites.

En el recorrido por estancias puedes ver por qué salón, dormitorios, baños y zonas de paso no se plantean igual. Lo que funciona en una habitación puede resultar incómodo o ruidoso en otra.

¿Qué se revisa durante la visita?

La altura de falso techo se decide después de medir y seguir el recorrido completo. Mirar solo la altura en un punto del salón no sirve si luego el conducto debe cruzar una viga o pasar junto a una instalación existente.

Durante una visita conviene comprobar:

  • La altura libre actual de cada estancia.
  • Vigas, descuelgues y cambios de nivel.
  • El trazado posible del conducto principal y de los ramales.
  • El espacio para unidad interior, registro y desagüe.
  • Puertas, cercos, tapajuntas y armarios empotrados.
  • Cortineros, muebles altos y distribución prevista.
  • Instalaciones existentes de electricidad, fontanería, ventilación o telecomunicaciones.
  • El lugar adecuado para rejillas de impulsión y retorno.

Las puertas merecen atención especial. Una bajada en un distribuidor puede coincidir con el cerco, el tapajuntas o la hoja de una puerta. También los armarios empotrados pueden ofrecer hueco para parte de la instalación, pero hay que confirmar que no se pierde acceso al altillo ni se bloquean puertas o baldas.

¿Qué errores conviene evitar antes de cerrar el techo?

El error más común es ejecutar el falso techo antes de haber definido la instalación. Cuando llega el momento de pasar conductos, máquina y desagüe, ya queda poco margen para corregir recorridos.

Tampoco conviene elegir una rejilla solo por estética sin comprobar qué necesita detrás. Una rejilla lineal, una ubicación pegada a una viga o una salida cerca de un cortinero requieren coordinación previa.

Evita también estas decisiones apresuradas:

  • Bajar todo el techo de la vivienda por igual sin estudiar recorridos.
  • Ocultar la unidad interior sin dejar registro.
  • Confiar el desagüe a una solución improvisada.
  • Forzar conductos para salvar obstáculos que podían haberse previsto.
  • Colocar retornos donde luego quedarán tapados.
  • Dejar el mantenimiento para cuando aparezca una avería.

Una instalación limpia no es la que menos se ve. Es la que queda integrada, accesible y bien distribuida.

¿Cuándo puede no compensar instalar conductos?

El aire por conductos encaja especialmente bien en obra nueva o reforma, cuando se puede actuar sobre los techos y coordinar todos los gremios. Permite climatizar varias estancias con una integración visual muy discreta.

Pero no siempre es la opción más conveniente. Si la vivienda tiene poca altura libre, no quieres tocar techos o solo necesitas climatizar una o dos habitaciones, quizá tenga más sentido un sistema de aire acondicionado por splits.

En reformas más amplias también puede ser útil estudiar la climatización junto con la calefacción. Según el uso de la vivienda y las instalaciones existentes, puede valorarse la aerotermia o el suelo radiante. No se trata de esconder equipos a cualquier precio, sino de elegir un sistema que se pueda instalar y mantener bien.

Si vas a reformar en Murcia capital, pedanías o localidades cercanas, pide la visita antes de cerrar los techos. Puedes pedir presupuesto para revisar la altura disponible, el recorrido de conductos y las alternativas si la vivienda no admite una bajada razonable.

Del taller

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